Proliferan las publicidades que se suman al arriendo de espacio para antenas:
Gigantografías en los costados del edificio, afiches publicitarios en los techos y paneles solares para reducir gastos en calefacción son las principales armas que tienen las juntas de vecinos para contrarrestar los altos precios de los servicios básicos. Un edificio mensualmente puede contar en su presupuesto con cerca de $9 millones adicionales si instala paneles solares y cobra por una publicidad estática en el techo.
Por: Sebastián Aguirre León
Publicidad en la azotea: hasta 200 UF mensuales. La implementación de soportes publicitarios para arriendo comercial es una de las alternativas más utilizadas, aprovechando las terrazas del techo.
Dichos letreros tienen distintos valores de arriendo, dependiendo de la ubicación del edificio y del tamaño. El edificio Comunidad Baquedano, ubicado en Vicuña Mackenna con la Alameda, tiene en arriendo su letrero de la azotea: actualmente lo utiliza Coca-Cola, que cancela 200 UF mensuales por el espacio publicitario, en un contrato de nueve meses.
Y aunque la Ley 19.537 establece que el ingreso por estas vías no se puede destinar a cancelar los gastos comunes, sí abultan los fondos de reserva para inversiones que luego contribuyen a reducir el pago mensual. "Se hacen inversiones en la infraestructura del edificio, en la mantención. Y eso, a corto plazo, ayuda", explica Arturo Martelli, dueño de una compañía de administración de edificios que lleva su nombre.
Gigantografías publicitarias: $30 millones mensuales. Otro medio para generar ingresos extras es bastante más invasivo, pero mucho más lucrativo. Se trata de gigantografías que se ubican en uno o más costados del edificio. Un negocio relativamente nuevo y que por su envergadura es considerablemente más caro que los estáticos publicitarios en la azotea. Por ende, más recursos para los edificios.
Las agencias intermediarias pueden pagar hasta 30 millones de pesos mensuales por estas instalaciones estratégicas, aunque cuentan con más trabas legales. La Municipalidad de Santiago, por ejemplo, autoriza su instalación sólo una vez cada tres años, por un plazo máximo de 90 días; mientras, la comuna de Providencia los tiene prohibidos.
"Lo hemos hecho en varios edificios, pero algunos se han negado, pero por un asunto estético principalmente, por la fachada", explica Arturo Martelli. La gran ventaja de estas estructuras es que el material impreso es transparente, por lo que no altera la luminosidad de los departamentos.
Paneles solares: edificios grandes pueden ahorrar hasta $5 millones. De un modo más directo, los paneles solares ayudan al ahorro en calefacción.
Una de las construcciones pioneras en el tema fue el edificio Al Ras, de avenida Sucre 1900, que posee en la azotea una serie de paneles que están destinados al agua caliente que consumen los propietarios.
"Los paneles ayudan mucho y te sirven para reducir los gastos", explica Paula Luque, de Proadmin, une empresa dedicada a la administración de condominios. Aclara que "no son la salvación, porque mucha gente, desinformadamente, cree que con esto no van a tener que pagar cuentas".
El caso del edificio ñuñoíno es alentador. Ahorraría cerca de $ 5,7 millones anualmente en este ítem, repartido entre los 96 departamentos que lo integran. Otra ventaja es que su mantención es sencilla y no genera mayores gastos.
Luque también destaca otras estrategias más simples. Por ejemplo, la reprogramación de los ascensores "para que no vuelvan al primer piso y el uso de energía sea más eficiente", o la utilización de mejores sistemas de iluminación con ampolletas de bajo consumo.
Las antenas telefónicas también son otro producto que aprovecha los espacios comunes de los edificios, pero con bastante menos acogida entre sus propietarios, ya que "muchas personas lo rechazan porque temen algún daño a la salud", explica Arturo Martelli.
Fuente: El Mercurio
Publicado : 23-03-2008
Gigantografías en los costados del edificio, afiches publicitarios en los techos y paneles solares para reducir gastos en calefacción son las principales armas que tienen las juntas de vecinos para contrarrestar los altos precios de los servicios básicos. Un edificio mensualmente puede contar en su presupuesto con cerca de $9 millones adicionales si instala paneles solares y cobra por una publicidad estática en el techo.
Por: Sebastián Aguirre León
Publicidad en la azotea: hasta 200 UF mensuales. La implementación de soportes publicitarios para arriendo comercial es una de las alternativas más utilizadas, aprovechando las terrazas del techo.
Dichos letreros tienen distintos valores de arriendo, dependiendo de la ubicación del edificio y del tamaño. El edificio Comunidad Baquedano, ubicado en Vicuña Mackenna con la Alameda, tiene en arriendo su letrero de la azotea: actualmente lo utiliza Coca-Cola, que cancela 200 UF mensuales por el espacio publicitario, en un contrato de nueve meses.
Y aunque la Ley 19.537 establece que el ingreso por estas vías no se puede destinar a cancelar los gastos comunes, sí abultan los fondos de reserva para inversiones que luego contribuyen a reducir el pago mensual. "Se hacen inversiones en la infraestructura del edificio, en la mantención. Y eso, a corto plazo, ayuda", explica Arturo Martelli, dueño de una compañía de administración de edificios que lleva su nombre.
Gigantografías publicitarias: $30 millones mensuales. Otro medio para generar ingresos extras es bastante más invasivo, pero mucho más lucrativo. Se trata de gigantografías que se ubican en uno o más costados del edificio. Un negocio relativamente nuevo y que por su envergadura es considerablemente más caro que los estáticos publicitarios en la azotea. Por ende, más recursos para los edificios.
Las agencias intermediarias pueden pagar hasta 30 millones de pesos mensuales por estas instalaciones estratégicas, aunque cuentan con más trabas legales. La Municipalidad de Santiago, por ejemplo, autoriza su instalación sólo una vez cada tres años, por un plazo máximo de 90 días; mientras, la comuna de Providencia los tiene prohibidos.
"Lo hemos hecho en varios edificios, pero algunos se han negado, pero por un asunto estético principalmente, por la fachada", explica Arturo Martelli. La gran ventaja de estas estructuras es que el material impreso es transparente, por lo que no altera la luminosidad de los departamentos.
Paneles solares: edificios grandes pueden ahorrar hasta $5 millones. De un modo más directo, los paneles solares ayudan al ahorro en calefacción.
Una de las construcciones pioneras en el tema fue el edificio Al Ras, de avenida Sucre 1900, que posee en la azotea una serie de paneles que están destinados al agua caliente que consumen los propietarios.
"Los paneles ayudan mucho y te sirven para reducir los gastos", explica Paula Luque, de Proadmin, une empresa dedicada a la administración de condominios. Aclara que "no son la salvación, porque mucha gente, desinformadamente, cree que con esto no van a tener que pagar cuentas".
El caso del edificio ñuñoíno es alentador. Ahorraría cerca de $ 5,7 millones anualmente en este ítem, repartido entre los 96 departamentos que lo integran. Otra ventaja es que su mantención es sencilla y no genera mayores gastos.
Luque también destaca otras estrategias más simples. Por ejemplo, la reprogramación de los ascensores "para que no vuelvan al primer piso y el uso de energía sea más eficiente", o la utilización de mejores sistemas de iluminación con ampolletas de bajo consumo.
Las antenas telefónicas también son otro producto que aprovecha los espacios comunes de los edificios, pero con bastante menos acogida entre sus propietarios, ya que "muchas personas lo rechazan porque temen algún daño a la salud", explica Arturo Martelli.
Fuente: El Mercurio

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